Hay veces que prefiriría no existir.
No ver.
Ni oir.
Ni hablar.
En un rincón de este cruel mundo sin ninguna de esas facultades, yo sería feliz.
Dijo una vez un filoso que la ignorancia es la base de la felicidad y no se equivocó. Cuánto más sé más odio este mundo, donde todo lo que hay es ira rencor miedo...
No se de todos cual será el peor sentimiento; si es la pena, si acaso es la frustración, la impotencia quizá...
Solo se que un cocktel con todo y cada uno de esos ingredientes no hace falta a grandes cantidades si no una pizca de cada uno, todo ello mezclado bien y dejándose reposar puede ser un veneno letal.
No me considero ni la más frustada, ni la más triste, ni la que más impotencia tenga ni mucho menos pero tambien sé que hay gente que vive mejor con mucho menos y con eso no me refiero solo a lo material si no a lo abstracto a las noticia de lo que pasa en esta globalización imperfecta donde lo que menos hay es respeto mutuo y consideración del prógimo donde si ries seás criticado y donde si lloras serás criticado de nuevo.
Todo aquel que vive sin saber esas preocupaciones aunque carezca de riquezas viven más feliz que otro que tenga un gran capital y tenga cultura, sabiduría, inteligencia etc...
Conclusión: solo sé que no se nada.
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